Ciudad Rodrigo o cómo mandar a la mierda un verano de desintoxicación

481

Pompón. Teatro La Sonrisa

Yo me estaba desintoxicando del teatro pero por circunstancias de la vida he acabado un par de días en la Feria de Ciudad Rodrigo. El destino, muy irónico, me ha colocado compartiendo espacio con una alta proporción de programadores por metro cuadrado en el único momento de mi vida en los últimos ocho años en el que no quiero ofrecer ni contar nada. He aquí mis sensaciones tras algunos espectáculos.

Lovers (Rayuela)

Rayuela inauguró la feria con su nuevo montaje. Los actores y la dirección de Nina Reglero siguen siendo estupendas, pero al espectáculo le faltaba una línea narrativa que seguramente no pretendía sostener. Hay conflicto, sí, amor, pasión, desengaño. Pero la acumulación de situaciones en torno al mismo tema no es suficiente para un montaje de sala de más de 90 minutos.

Pompón (Teatro La Sonrisa)

Nunca había visto un espectáculo de teatro para bebés. Así que Pompón (Teatro La sonrisa) no tiene competidores en mi registro mental. El montaje es sencillo, tierno, dulce, imaginativo. Lleven a sus bebés al teatro: ponen caras mucho más divertidas que cuando ven la tele.

La dama boba (Producciones Micomicón)

Un espectáculo con momentos brillantes, pero una vocalización deficiente.

Anomia (Aran Dramática)

El telediario es fuente de argumentos para el cualquier historia. Pero ya hemos visto el informativo en casa: vamos al teatro a contemplar el mundo desde otro punto de vista. David Mamet en ‘Noviembre’ lleva a sus personajes al extremo y eso nos hace estar más cerca de un ficticio presidente de EEUU identificado por todos en la realidad. La dirección y el texto de Eugenio Amaya es predecible y solo llega al espectador abusando de chistes y referencias sociológicas.

Yo estuve allí…y no lo contaron como yo lo vi (Hortzmuga Teatroa)

Una propuesta de teatro de calle valiente. Hortzmuga Teatroa utiliza el teatro multimedia -con fallos técnicos constantes- para recrear un atentado y la posterior búsqueda de culpables. Manipulación de los medios, poder corrupto, sociedad dominada. Pero llevado al extremo. Con referencias obvias, Hortzmuga transmite la violencia al espectador.

Conclusiones: el nivel teatral de la feria (por lo poco que he podido comprobar en tres ediciones) es un tanto decepcionante. Apenas hay montajes sorprendentes, redondos, que merezcan de verdad exhibirse en un escaparate tan privilegiado. 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s