Relevo generacional: Juan Mayorga

Juan Mayorga, dramaturgo

“El verdadero lugar donde reside el recuerdo del teatro es la memoria de su espectador”,  Juan Mayorga.

Lope de Vega dijo que la esencia del teatro eran “dos actores y una pasión” y Juan Antonio Mayorga Ruano (Madrid, 1965) está de acuerdo con él. Este dramaturgo, filósofo y matemático  aprendió a escribir teatro con José Sanchís Sinisterra, Marco Antonio de la Parra y en la Royal Court Theatre International Summer School de Londres. Por el éxito de sus obras -han sido traducidas a decenas de idiomas- y el reconocimiento de la crítica se le considera uno de los mejores dramaturgos de su época.

Ha escrito y estrenado las siguientes obras: Siete hombres buenos (1989), Más ceniza (1994), El traductor de Blumemberg (1994), El sueño de Ginebra (1996), Cartas de amor a Stalin (1999), Angeles novus (1999), BRGS (1999), La mujer de mi vida (1999), El Gordo y el Flaco (2000), La mano izquierda (2001), Una carta de Sarajevo (2002), Encuentro en Salamanca (2002), El Crack (2002), Amarillo (2002), El buen vecino (2002),  Sonámbulo (2003), coautor junto a Juan Cavestany de Alejandro y Ana. Lo que España no pudo ver del banquete de la boda de la hija del presidente (2003), Himmelweg (2003), Animales Nocturnos (2003), Tres anillos (2004),  Job (2004), Mujeres en la cornisa (2004), Método Le brun para la felicidad (2004), Últimas palabras de Copito de Nieve (2004), Hamelin (2005), El chico de la última fila (2006), La paz perpetua (2008), y La tortuga de Darwin (2008).

También ha realizado versiones de La visita de la vieja dama, de Fiedrich Dürrenmatt (2000), de El monstruo de los jardines, de Calderón de la Barca (2000), La dama boba, de Lope de Vega (2oo2), Natán el sabio, de Lessing (2003), Platonov (2009), Fedra (2009)…

Entre sus premios y reconocimientos destaca por ser un incondicional en las listas de ganadores y finalistas de los Premios Max desde 2004 hasta hoy. Fue finalista en 2004, con Alejandro y Ana, obra de la que es coautor con Juan Cavestany; y en 2005 con Últimas palabras de Copito de Nieve. En 2006 ganó el Premio Max al Mejor Autor Teatral en castellano con Hamelin, en 2008, con El chico de la última fila y en 2009, con La tortuga de Darwin. También es Premio Nacional de Teatro en 2007 y recientemente, en 2009 ha recibido el Premio Valle-Inclán por La paz perpetua.

En 1993 creó junto con José Ramón Fernández, Luis Miguel González Cruz, Guillermo Heras y Raúl Hernández Garrido el grupo de escritura teatral El Astillero. Forma parte del consejo de redacción de la revista Primer Acto y ha escrito numerosos estudios sobre autores como Sanchís Sinisterra, Lope de Vega o Heiner Müller.

Dice que se sorprende cuando le tildan de “joven dramaturgo” porque según él, “Chejov, a mi edad, ya estaba para jubilarse”. Es de los pocos que habla del teatro con optimismo porque piensa que consiste en “representar ficciones a través de las cuales la gente examina su vida.” Y eso, según él, “tiene mucho futuro”.

Anuncios